viernes, abril 05, 2013

Cartas de marear

Hay mañanas en las que
apetece fondear en el sofá,
y no con un ancla,
mas bien con dos,
abarloarse ante una taza
de café, mirar  a través
de la proa ver pasar la vida,
amarrarse a un winche
para no soltar amarras,
son días de ir a pique,
dias en los que hay colocar
de nuevo la brújula sobre la mesa,
sacar las cartas de marear,
abrir un poquito la ventana,
dejar que sople el viento
que provoque un ligero balanceo,
drice mis piernas,
tense mis brazos,
y soltar mis pestañas a toda vela,
hay días en los que navego a vela,
y esos días llamo al mar de tu.
 
 

jueves, diciembre 27, 2012

Madre


Madre 

Respiras y mientras lo haces, el edén de mi esperanza florece.
Me miras y mientras lo haces, la luz de la vida brilla en tus luceros marones y calienta mi tierno corazón
Madre mía, Esperanza mía,
Flor de flores, luz de luz, fuerza que lo inicia todo
Cuando acaricio tu cara, es como si acariciara el pétalo de una rosa.
Tan terso y dulce, tan fino y cristalino
Te veo tan hermosa, casi como una virgen,
Aun cuando te enfadas eres bella.
Amo acércame a ti y darte un beso en la mejilla, porque en cada uno de los besos que te doy,
El universo se eleva y siento la canción de armonía de los ángeles en mí.
Eres la más preciosa piedra jamás conocida, tu esencia única y especial, te hace ser tú.
Eres una mezcla de Volcán, con la ternura de la fruta tropical y una pizca de flamenco español.
Eres el amor más puro y genuino que he podido experimentar y que existirá.
Derrochas belleza y elegancia, al andar, al hablar y hasta al respirar.
Eres la chispa que enciende el fuego más puro
Tu voz, la armonía de los cielos hecha sonido
Quisiera decirte tantas cosas, pero mis palabras nunca podrán expresar tanto amor
Sin embargo tú lo sientes cada vez que te miro, te abrazo y beso
Eres mi adoración
Eres tan bella Mama, Eres el mejor regalo que me ha dado la vida.
Por eso en el día de tu cumpleaños, doy las gracias porque a pesar de no ser la cumpleañera,
tal día como hoy Dios y la abuela me prepararon el mejor regalo, el de tu presencia en este
Mundo.
Gracias por Existir Mama!

14 Diciembre 2012 1:55am

martes, diciembre 11, 2012

Te he instalado en el alma mía. Te he puesto aquí, más bien, te has colado...cómo una gotita de agua se ha filtrado en algún punto de la piel, para penetrar tan profundo que ni la glándula pineal ha sabido esconderse...cómo mis huesos se han visto afectados...cómo mi sangre se ha visto afectada....cómo mis ojos...ahora...todo tan alterado...esto es una estámpida de pequeños insectos que pueden iluminar la oscuridad...es un océano de soldaditos de luciérnagas, combatiendo por poseer esa belleza robada por las estrellas...esto es un tablero de ajedrez con piezas fantasmas, donde la sangre se derrama a gritos de una criatura etérea que recién nació...esto es una herida por donde saciar la necesidad de renovar el alma... una vez me soñé desnuda, con un poro de la piel sangrando...la sangre era una cinta de roja que volaba en ondas alrededor del espacio de mi cuerpo...alguién resolvió, que los indios americanos asociaban la sangre con el espíritu, que mi sueño significaba la posibilidad de despertar el espíritu para hacerlo pasear...ahora me siento desnuda en algún lecho contigo y es el calor que desprendes lo que como ondas vuela por mi alrededor y es tu energía lo que me atrapa, lo que se despierta y se siente libre de acampar a sus anchas como una gotita que se instala en la mismísima glándula pineal cartesiana que nadie entiende.. mis ojos...ya no son lo que eran...ahora...lo que son...tampoco lo puedo describir...y sin embargo... en algún punto de estas palabras...se deja constar como las cadenas son de la orden de eslabones de luciérnagas, y como la estampida de fantasmas que rondan el tablero están sumidos a la estrategia feroz de un nacimiento...es posible, que las sensaciones tengan su lugar de provecho en el instante en que el origen y el final se encuentran, y es posible que el amor sea el origen y el final...todo ciclo...como cuando uno nace para tener que morirse es destinado a algún principio. y siento que mi vida estando rota por tu ausencia se ha topado con el principio, y el motor de todas mis cosas...es quizás arriesgado...pero seguiría siendo mortal aunque no me expusiera...despedir una carta de amor, es tan cruel como empezar a escribirla...un germen de palabras que no quiere dejar de crecer en cuanto se pone en marcha...si hubiera una manera de materializar un beso en una palabra sería una magia especial...quizás decir que esta Ana te ha soñado día y día tras día hasta un 19 de agosto de un 12, y que al mismo tiempo te sigue soñando sea el mejor modo de revelarte el secreto de que eres mi ser amado. 

domingo, diciembre 09, 2012

La Libélula

La Libélula.

Bella y tranparente,
alas translucidas,
dejan ver la belleza que hay al otro lado,
dejan pasar la Luz solar cual filtro de amor.

Es capaz de recibir el calor del Sol
y dejarlo libre,
para que a su vez transmita su calidez
a su entorno natural.

Ayudando a dar color
a las plantas, a la flor.

La libélula amorosa,
grácil, libre, respetuosa.

Así quisiera Ser yo,
dejando la Vida Ser
con Amor a mi alrededor
con respeto, libertad.

Aceptando con bondad
Todo y Todos como son.

Mabel Campo.

miércoles, abril 25, 2012


Y CUANTO RECORRIDO...

Son 9 años,
apendiendo las artes del nacimiento,
mezclándome con el líquido amniótico y la placenta
que un día me desprendió y me sacó del útero.

Son 9 años,
con ojos de silencio,
grietas que persisten en la piel
deshilachándote para poder vivir un poco más.

Son 9 años,
en los que no precedo a nada,
solo a un saco lleno de huesos
repleto de polen y furia.

Son 9 años,
en los que voy envuelta como si el mundo me agrediera,
y la cáscara se resquebrajara,
el fruto ya no cabe.

Son 9 años,
lanzados desde el muelle de mis manos
hacia adelante y hacia atrás,
sin límite y sin respuesta.

Son 9 años,
en los que nadie me arropa,
y ya no puedo desnudarme más.

Para qué los 9 años,
9 estancias,
9 desincronizaciones y ausencias,
9 saltos y la calle vacía,
9 temperaturas diferentes para las 9 habitaciones cerebrales
y los 9 desórdenes cronológicos que se suceden.

Quiero saber
si me devuelvo a este prólogo,
para no marcharme nunca máss.

jueves, abril 12, 2012

La tumba de Frida Kahlo


Desposeída de tu fuerza,
Yaces,
Bajo el sepulcro de tus piernas,
Y tus huesos,
Tapando tus cicatrices,
Y tu vello,
Enredado en tu tumba,
Tus pinturas,
Tus cantares,
Tus cigarros,
Has dejado suspendido el muro
De tu presencia abandonada,
Igual que si hubiera muerto una parte de mí,
Si  haberte conocido,
Nací rota
Porque tú yacías bajo tierra.

Sudor



Del perpetuo sueño de tu sudor,
Cae la noche fría y amarga,
Sin ti desganada.

Qué desgracia de ilusiones azules,
Suspiros del viento exhalado,
Arrugas de los años que no veían nada.

Tu vanidad ha vuelto animal,
Sales huyendo al vuelo,
Como siempre, toda falsa.

Los lagos al alza,
Miradas, recuerdos,
Semillas podridas de jaulas.

Quemadas consumadas,
Indignadas bajo tu piel,
De fuego intactas.

Húmedos tus temores,
De lluvias arrancadas,
De emociones señaladas.

Ingrata,
Te deseo triste en el alma,
Ingrata.

lunes, abril 09, 2012

MARGRETHE GEROY

MARGRETHE GEROY

Nació un 10 de junio de 1967 en Selma (Alabama), en la casa que sus padres tenían en una bocacalle llamada irónicamente “Westhaven”, a la espalda de Avenida que va a Dallas, cerca del río Alabama. La casa era un chamizo donde se hacinaban los abuelos paternos, el matrimonio Wheatley y sus tres hijos. Los Wheatley fueron unos trabajadores incansables toda su vida, eran una familia muy humilde, que apenas llegaba a fin de mes.

Margrethe fue una hija inesperada, aunque sus padres, devotos episcopalianos, aceptaron, pasado el shock inicial, la llegada de aquella niña. Margrethe se lleva seis años con Frank, ocho con Tess y doce con Jerome jr. Su nombre inicial iba a ser Greta, como el de su madre. Pero nació el mismo día de la boda de Margarita, la futura reina danesa. Su madre, que lo escuchó por casualidad en la radio, lo vio como una señal y puso a su hija el nombre de aquella princesa: Margrethe, en danés. Desde entonces, su madre siempre la apodó “Queen”, alargando las “ee” cada vez que Margrethe se portaba mal.

Nombre completo: Margrethe Geroy Wheatley

Sexo: femenino

Edad: 45 años

Altura y peso: 1, 70 / 95 kilos (oscilando)

Raza: Negra

Características faciales

Ojos muy grandes y negros, mirada intensa. Pintados a menudo con khöl. Nariz terminada en punta, labios muy carnosos, dientes muy blancos. Pelo negro, peinado a menudo con trenzas recogidas en un moño alto; en ocasiones recogido en turbantes, siempre retirado de la cara. Orejas pequeñas, siempre con pendientes de aro labrados.

Características corporales:

Margrethe es una mujer alta, muy curvilínea, de piel café. Tiene tendencia a engordar porque siempre se salta la dieta que debe seguir (tiene alto el colesterol).Tiene un cuello esbelto, bastante pecho, piernas fuertes. Camina con mucha seguridad porque es alguien que conoce su cuerpo y le gusta. Tiene unas manos muy cuidadas. Para ella, las manos son algo sagrado ya que son su elemento de trabajo. Por eso, siempre lleva las uñas bien cortadas, pulidas, sin joyas (excepto el anillo de casada, que guarda en el botiquín de su restaurante mientras cocina). Las trata cada día con crema de áloe vera y la exfolia cada fin de semana, en su ritual de limpieza del sábado. Tiene los pies grandes, es la parte de su cuerpo que menos le gusta.

Ideología

Demócrata. Votó a Obama en las elecciones de 2008 e hizo campaña por él en Selma, pero está muy decepcionada con el presidente. Admira a Michelle Obama.

Religión

Episcopaliana, pero con creencias propias. Acude todos los domingos a la iglesia, pero porque le gusta la mezcla de cantos, luces de las vidrieras, velas, comunión entre todos los vecinos. Su mente vuela lejos cuando el pastor pronuncia el sermón. Para ella, el Creador está más en los bosques que rodean Selma que en la iglesia.


Padres:

-Jerome Wheatley sr, albañil, fontanero y ferretero, ya fallecido (Selma, 1923-Selma, 2004). Trabajaba por las casas de Selma a petición de los vecinos.

-Greta Wheatley Bouvier, 80 años (Selma, 1934). Costurera, nacida en Selma aunque de ascendencia antillana (sus ancestros vinieron de La Martinica a trabajar a Estados Unidos). Analfabeta, trabajó siempre por encargos para damas de la ciudad y nunca ha salido de ella. Sigue realizando encargos de vez en cuando. Su sueño de siempre fue viajar a París. Se pasó la infancia oyendo las leyendas de su madre (la abuela de Margrethe, Rose) sobre la ciudad de la Luz. Cuando se casó con Jerome y se instaló en casa de sus suegros, llamó al cuarto donde cosía “Atelier Geroy”, como si fuera una “Maison” parisina de alta costura. Participó activamente en la lucha por los derechos civiles de Luther King.


Hermanos:

-Jerome jr. Albañil, como su padre. Trabaja en una constructora de Selma.

-Tess. Secretaria en la oficina de Correos de Selmon, una localidad próxima a Selma.

-Frank, guardabosques en Selma.


Estado civil:

Casada con Robert (Bob) Geroy, de 48 años, natural de Selma. Bob es el conserje y “conseguidor” del hotel Confort Inn de la ciudad. Trabaja a media jornada. Por la tarde hace trabajos por encargo como ferretero y fontanero. Se casaron el día del cumpleaños de Margrethe, el 10 de junio de 1984. Es un hombre risueño, leal, cariñoso, tímido, dulce. Es delgado (1,78 m y 75 kilos), de facciones proporcionadas. Ojos pequeños y risueños, nariz grande pero no prominente y labios finos. Tiene el pelo muy rizado, pero se lo corta al 3 porque a Margrethe le gusta acariciárselo. Ella le llama “mi felpudo”, por lo rizado de su pelo. Tiene unas manos grandes que oculta en los bolsillos a menudo, por timidez. Proviene de una familia muy humilde. Huérfano de padre, siempre fue el más sensato de sus tres hermanos, un chico y una chica. Tuvo que abandonar muy pronto sus estudios, pero tiene mucho talento para las Matemáticas y lee bastante bien. Es el que lleva las cuentas de la casa. Ama a Margrethe, ella fue su primer amor. La comprende, más de lo que ella cree.


Hijos

-Greta, 22 años. Estudiante de Enfermería en la Universidad de Selma. Una chica de su tiempo, que sueña con poder trabajar en el campo de la Geriatría. Alta, delgada, de facciones alargadas. Muy presumida, es una fanática del hip hop y de la cultura afroamericana. Contestona y muy radical en sus opiniones, a menudo discute con su madre, sobre todo en lo referente a la política y la religión. Comparte con ella un amor extremo hacia los animales domésticos y forma parte de un pequeño club de chicas, que se conocen desde el parvulario, y que comparten secretos e inquietudes. Su mayor preocupación es no poder salir de Selma y tener que quedarse en algún hospital local.

-Marvin, 17 años. Estudiante de Secundaria. Muy listo, es un apasionado del fútbol americano y forma parte del equipo del instituto. Cuando desea aislarse del mundo, se encierra con su ordenador y lee todo lo que cae en sus manos sobre Informática. Sueña con poder trabajar en Syllicon Valley. Es demasiado idealista en lo que corresponde a sus posibilidades y los padres tienen que frenarlo a veces. Es noble y siente devoción por su madre, pero al estar en la adolescencia comparte más su vida con su padre. Es un estudiante de aprobado. Podría sacar más, pero el deporte y la informática le consumen todo el tiempo. Es aficionado a la pesca y muchos domingos va con Robert al río a pescar. Tiene muchos amigos, es popular en el Instituto.

-Martin: 15 años. Es la mayor preocupación de Margrethe. Martin es un chico muy introvertido, que pasa mucho tiempo solo. Le va bien en la escuela, pero sólo tiene un par de amigos con los que pasea por Selma o por la rivera. Es un solitario y suele estar más en el pequeño jardín leyendo cómics (los saca de la Biblioteca Pública) o jugando con los gatos de la familia. Habla poco con sus hermanos, aunque admira a Marvin. Margrethe está sopesando la idea de llevarlo a un psicólogo, pero eso sería bastante caro. Robert crea que está solo en una fase de la adolescencia.
Domicilio actual de Margrethe: 118, Lindberg Avenue. Un barrio de casitas familiares al este de la ciudad.


Trabajo
Es cocinera y dueña del M´s Restaurant, un restaurante de comida casera americana con mezcla de algunos platos importados europeos. Es uno de los más populares de Selma. Es célebre por sus chuletas de cordero con chucrut y por el pastel de ruibarbo. Tiene su propio horno de pan.
Los miércoles y viernes, Margrethe asiste a las clases de Literatura para Adultos en la Selma Community Action Agency, un centro comunitario donde se ofrecen todo tipo de servicios. En ese mismo centro, Margrethe trabaja como voluntaria en asistencia a adolescentes con problemas.


Aficiones

La cocina y los animales. Al pasar los diez primeros años de su infancia en una casa cerca del río y de espaldas a los bosques que rodean la ciudad, Margrethe se acostumbró a vivir rodeada de Naturaleza. Sus padres eran muy permisivos y la casa siempre estuvo llena de gatos, perros y contaba con un corral de gallinas y pavos, con el que la madre de Margrethe sacaba unos dólares extra. Margrethe es una defensora de los animales domésticos y a menudo ha tenido problemas con el dueño de la perrera municipal o con los chicos que maltratan a perros en el vecindario. Le encanta leer novela romántica y escuchar las emisoras locales de la radio, sobre todo la WALX (especializada en éxitos clásicos) y la WHBB (que emite góspel y tertulias sobre la actualidad local)

Aprendió a cocinar de su madre, que tenía conocimientos de cocina francesa. A la vez que estudiaba en la Selma High School, todos los días recibía lecciones de cocina de Greta, al anochecer, cuando todos los miembros de la familia se habían acostado. Una especie de legado entre madre e hija que es casi una religión para Margrethe. Cuando sus padres no pudieron seguir costeándole los estudios (dejó de estudiar a los dieciséis), empezó a trabajar de camarera en la cafetería de unos amigos, un local típico americano, especializado en hamburguesas. Después se apuntó a unos cursos de cocina en el centro comunitario hasta que se decidió a abrir su propio negocio. El M´s Restaurant fue durante muchos años el Farinelli, un italiano cuya especialidad eran los espaguetis con almejas. Era el único restaurante de “corte internacional” de la ciudad, pero funcionaba sólo durante el invierno. El dueño comenzó a dejar el negocio en manos de Margrethe, que hacía de cocinera, camarera, gestora y conserje. Cuando el tipo se jubiló, se lo alquiló a Margrethe. Todos sus ahorros como camarera y todos los ahorros de sus padres fueron para pagar el restaurante. Consiguió comprarlo en 2005. Desterró los espaguetis (excepto para los clientes habituales de la etapa anterior) y lo reformó con un estilo clásico. El mejor día de su vida fue aquél en que encendió el neón de las luces del restaurante con su nombre.

En la actualidad, Margrethe se levanta a las 6.30 a.m. para trabajar. Excepto el café, que hace para todos, cada uno se prepara su desayuno. Lo toma junto a sus tres hijos. Revisa algunos de sus deberes, toma algunas lecciones. Pone la CNN y ven las primeras noticias de la mañana. Robert se levanta más tarde, ya que a veces regresa de madrugada de hacer trabajos en ciudades vecinas. Margrethe baja a desayunar ya vestida y maquillada. Si un día no baja así, es que su cabeza anda “en nublados”, como ella dice y es mejor dejarla en silencio. A las 9 abre el M´s para los desayunos y cocina hasta las 2, hora punta. Tiene dos pinches, Anna y Mike, y una camarera que la ayuda, Dorothy. Aun así, a la hora de la comida, está en la barra, atendiendo que todo esté en su punto. A las cinco deja el restaurante en manos de Dorothy y camina hasta la casa de su amiga Tricia. Charla con ella y se echa una siesta hasta las seis. A las once echa a los últimos rezagados y camina hacia su casa despacio, recreándose en la noche. Ya ha cenado algo en el M´s, así que es el tiempo que utiliza para ducharse y charlar con los chicos. Greta estudia en su cuarto. Tal vez, Robert vuelva temprano y puedan ver juntos una serie, de las que tanto les gustan.

La vida de Margrethe, en la actualidad, es plácida. Le pesa la hipoteca, el no poder cubrir todas las necesidades que genera la Universidad de Greta, la ancianidad de su madre y la situación de Martin. Encuentra un buen apoyo en Robert, ama a ese hombre: es bueno, leal, generoso y la hace reír. No siente por él lo mismo que el día que se casó, siente algo más profundo, inexplicable, que nace de raíces comunes. Ama su trabajo y su voluntariado en el Centro Comunitario. Le gusta escuchar las historias que le cuentan los profesores de las clases de Literatura. Historias que luego ella reescribe…

Pero hay momentos en que la luz que destila Margrethe se apaga. “Es como si todo el café de tu piel se fuera deshaciendo y te quedases blanca, todo tu negritud diseminada bajo tus pies”, le dijo un día Tricia, su mejor amiga. Tricia sabe decir esas cosas que Margrethe no puede explicar con palabras. En esos momentos, Margrethe se escapa al prado y se sienta a mirar el horizonte, normalmente plagado de vacas. Vacas sin problemas, animales sin recuerdos. “No sé de qué reírme en esos momentos”, le dijo una vez a Robert. “Imagínatelas vestidas de señoritas, como las viejas damas blancas de Alabama, con corsé y puntillas, una vaca blanca sureña, llena de lacitos y moñas”. Y sí, Margrethe se las imagina así, como sacadas de uno de los cuadros del Museo Victoriano, embutidas las ubres en un corsé espantoso. Entonces, Margrethe ríe. Ríe sola. Y siente que no tiene derecho a hacerle esto a Robert. Pero el pasado no se le va de la cabeza.


Vestuario de Margrethe

Siempre viste con colores alegres. Rojos, naranjas, verdes. A menudo lleva turbantes en la cabeza y un fular del mismo color pero en un tono más claro. Lleva fulares en invierno y en verano, más livianos y de hilo. Los compra en un mercadillo semanal que se celebra los sábados en Selma. Suele llevar camisa blanca y vaqueros con botas en invierno, recubierta con un abrigo rojo largo que su madre le regaló cuando abrió el restaurante. En verano, lleva vestidos largos. Siempre, aros en las orejas y colgantes que compra a una amiga que los hace en su casa. Le gustan mucho los colgantes étnicos, los que tienen motivos aztecas. Los fines de semana, sustituye la camisa blanca por una camiseta y las botas por unas Converse falsas (las tiene de seis colores). Los domingos lleva a la iglesia uno de los dos trajes de chaqueta y pantalón que su madre le ha hecho. Le encantan las chaquetas de colores que su madre le hace a medida. Se maquilla muy bien (recibió un curso en el centro comunitario), potencia los ojos y se pinta de rojo los labios, pero de un rojo muy suave. Es su único “gasto extraordinario”: una barra de color rojo de Lancôme, la que siempre usa. Nunca se pinta las uñas, sus manos tienen que estar limpias, hidratadas y cuidadas para tocar los alimentos.


Música favorita

Ella Fitzgerald, Vera Hall, Lousiana Red. Bon Jovi, Springsteen, Nancy Sinatra, De los cantantes más actuales, Taylor Swift, Rihanna y Adele. Tiene en su casa discos antiguos de Bessie Smith, pero como en ellos no pone el nombre de la cantante, desconoce que es Smith quien canta esa música que tanto le gusta y que escucha y canta una y otra vez.


Lecturas

Novela rosa (Danielle Steel, Julia Quinn, Eloisa James, Pamela Regis);Vogue, In Touch, Cosmopolitan, Food&Wine, Cooking Light, Bon appetit (cada mes). En el restaurante lee el Selma Times Journal, el periódico local. A veces, en el ordenador de la familia lee el Times, sobre todo cuando hay elección de gobernador o carrera presidencial).


Programas favoritos

Mentes Criminales, Factor X, Bailando con las estrellas, Man v Food, El show de las Kardashian, Dexter, Ley y Orden.