domingo, abril 22, 2007

Volver a casa

He servido de todo. He contenido lápices y también monedas. A veces me he quedado días, dias y días medio lleno de agua al lado de una cama perlado de burbujas. He, también, albergado flores hasta que se han ajado. Hasta que han perdido o transformado su delicado o fuerte aroma y han quedado sin pétalos, desnudas o incluso enmohecidas.
Aceite de freír y cepillos de dientes. Café frío y un huevo que se ha roto.
A menudo he visitado el frigorífico y he vivido un invierno sin luz y limones mohosos y tomates transgénicos.
Soy un vaso y quiero ser pecera. Tener un micromar calmo y con peces y que penetre el sol hasta el abismo de mi oscuro fondo. Quiero tener anémonas, corales y gorgónias y una legión de perezosas holoturias. Quiero tener también una fiera morena escondida entre rocas, acechante. Y un pez loro, y un pez payaso, y un pez ángel sobrevolando praderas posidónicas.
Soy ambicioso y quiero ser también el santuario de las poquitas focas monje que quedan en el mundo. De tortugas laúd y ..... por qué no, de una o dos familias numerosas de ballenas piloto y de rorcuales.
Quiero que se disuelvan mis paredes tranparentes en el agua salina y perderme, mezclarme con el plancton y ser parte del agua. Y volver a mi casa, a mi mar, al origen de todos y cada uno de los vasos.

No hay comentarios: