lunes, junio 23, 2008

Carta a Martolino

Martolino,

Te extrañarás o no, de recibir mi carta y más aún cuando finalices su lectura, pero en realidad no me importa lo que pienses, esta vez tú no tienes replica.

El día que te presentaste ante mí con aquella taza de café, que tantas mañanas nos acompañó, dudé seriamente de las dotes que tuvieras como maestro.

He salido mil veces de tu casa dentelleando tu nombre, Martolino… continente de arrogancia!.

Me moviste a profundizar en mis estudios, empapándome de las corrientes del pensamiento y fortaleciendo mis argumentos, sólo para rebatirte.

Así corrieron los meses de verano frente a tu humeante café y mi resbaladiza tiza esquemática.

Ayer, por fin me examiné;
Me sorprendí debatiendo con el claustro durante el examen oral, defendiendo mi palabras adecuadamente con base, fuerza y calma!

Martolino, Gracias por esta notaza (8.98) te la dedico!
Eres un buen maestro Martolino, espabilaste a una japonesa haragana.

Gracias por tu fuerza y ese punto de sarcasmo.
Atentamente me despido hasta que la vida vuelva a encontrarnos.


Nanake Seo.

1 comentario:

Joan Tristany dijo...

Un peculiar y emotiva carta.
Me ha gustado leer esta historia.

Un abrazo

Joan