jueves, junio 05, 2008

María y Espasante.

Julio, novio de María, vive en Montilla, un pueblo a pocos quilómetros de Lucena. Era un magnífico carpintero, delicado y servicial, que viajaba por todos los pueblos de la comarca prestando sus servicios de carpintería. Un día tras una discusión con María se cortó la mano izquierda serrando una mesa y la mano quedó prácticamente colgando. Uno de sus primos le comentó que uno de los mejores médicos de la península se encontraba en un pueblo de Galicia, Espasante, y Julio viajó hasta allí para poder recuperar su mano.

María y Nanake.

Los ahorros de la familia de María sirvieron para que el hijo adoptivo de María, Risco, fuera a estudiar las técnicas de riego orientales y, especialmente, las que se aplicaban en un país insular del Pacífico conocido como Japón. Poco se sabía de este país excepto por la noticias que llegaban de los mercaderes españoles establecidos durante el siglo XV.
El joven llegó a Japón y entró en contacto con una misteriosa orden encargada de salvaguardar la escritura.
Risco conoció a una japonesa con la que más tarde se casó y tuvo descendencia. Después de muchos años un descendiente de Risco entró a formar parte de los Guardianes de la Palabra y conoció a la bisabuela de Nanake.

María y Yul. Texto en común.

En un viaje a Córdoba hace un par de años, Yul dio a parar a un viejo café en el barrio de la judería que un amigo suyo le había recomendado. En una de las fotografías que tomó del café aparece un carro de campo que perteneció a María en el que podemos apreciar una inscripción que no puede leerse, pero dice: “Llebatelo pa zienpre”.

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