lunes, junio 23, 2008

Nanake conoce a Rafael

Nanake, camina una tarde soleada por las Ramblas de Barcelona, encarcelada en su lucha interna del debo y el quiero.Su mirada recorre el suelo como perdida.

En uno de sus pasitos tropieza con una chistera de la que brota un hermoso Lirio rojo.
Nanake mira a su alrededor, no ve a nadie, pero…es tan bonito!
Recoge el Lirio, y sigue caminando con la chistera puesta sobre la cabeza, cree que así podrá esconderse de sus padres.

Alguien se acerca y comienza a caminar junto a ella.
Nanake, mira los pies del extraño, zapatos:negros y continúan sus ojos subiendo; pantalones: negros, manos bonitas y llega hasta sus negros ojos.

Él no dice nada, tan sólo acompaña sus pasos.
Caminantes sin rumbo.

Nanake devuelve la chistera al joven, entiende que debe ser suya.
En el fondo de ella aparece un nombre, Rafael, una inscripción:
“Las palabras, sobran”

1 comentario:

Joan Tristany dijo...

Me encanta leer estas narraciones.

Un abrazo

Joan