martes, julio 22, 2008

¿Que pasó el 19 de Julio del 2008?

Plaza de San Idelfonso, 4:30 de la madrugada. La policía municipal hace su aparición y toda la gente de la plaza desaparece como por arte de magia... rápidamente yo, cogí los bongos y el cajón y los guarde en sus fundas respetivas. Giusseppe y Ana estaban intentando recoger todas las latas de cervezas que bebimos para tirarlas en la basura, la Poli no lo permitió, nos mandaba a casa. Fue divertido.

Horas antes, Ana, Clarisa, Mariana, Oscar (esposo de Mariana) y yo, comíamos en casa de Giusseppe una rica pasta con verduras, bebiendo vino tinto y también cerveza... acogedor el piso de Giusseppe, por cierto. Después en la sobremesa estuvimos relajados algunos, otras con nervios, los normales antes del evento. La tarde pasaba rápidamente y ya eran las 16:11 aproximadamente, salimos del piso de Giusse rumbo al ''matadero'', (nunca mejor dicho, pero más que un matadero, fue para todos, un agradable espacio) el calor era sofocante, pero llegamos rápidamente y directamente por una calle que no recuerdo el nombre, pero sí recuerdo sus esquinas con chicas que pasaban poco calor, por la poca ropa que llevaban. Ya por fin en el ''Matadero tr3s teatro'' nos estábamos ambientando, reconociendo el territorio, entrando al baño, bebiendo agua... hacía mucho calor dentro del local, por suerte un par de ventiladores refrescaba algo el ambiente, se hizo más llevadero los ensayos finales. Ya había llegado Jana y después Mónica, Giusse no estaba, tenía que estar en clave a esa hora. Ana, Jana y yo empezamos a ensayar primero el cadáver exquisito que escribimos los tres, llamado '' Inmigración '', yo las acompañaba con el cajón ( ya todos saben que es cajón peruano ) intentaba que el sonido no fuera tan fuerte para que no se comieran las voces de las geniales poetas; Clarisa y Mariana nos marcaban unas pautas, ya que le pedimos que nos observen y nos digan su parecer, en definitiva: más fuerza a esas voces, el cajón en un tono más bajito, en las pausas haciendo cambios de ritmo, al final del poema improvisando con toda libertad... luego ensayando con Clarisa, acompañándola con los bongos que pude prestarme, por suerte. Los poemas de Clarisa, intensos, pero personalmente no me convencía el ritmo que le puse a los bongos, aunque a Clarisa le gustaba y como ella es la poeta, pues ella manda. Seguidamente, las cuatro chicas, Ana, Jana, Mónica y Mariana, ensayaban los heterónimos que iban a representar, cada una con vestuario propio, el adecuado para le representación, magnífica idea por cierto, que como dice Giusseppe, aun queda por madurar, pero que por ser la primera vez y con tan poco tiempo de preparación es espectacular lo que hicieron, aplausos para ellas (se lo llevaron todos)... Ya después cada uno de nosotros haciendo su ensayo personal, hasta que llego Giusse y nos activo aun más las pilas, sugiriendo más ideas a cada uno de nosotros... la experiencia del maestro. Media hora más tarde ya no se qué paso en ''matadero'' porque me fui a casa a buscar la videocámara, eran las 18:45. Fui hasta el metro ''tribunal'' y cogí la línea 10 del metro hasta la estación ''Gregorio Marañón''... llegue a mi pisito y lo primero que hice fue ducharme, no aguantaba el calor, me quemaba la piel; me cambie de ropa y aliste la videocámara! pero no tenía cinta para grabar ¡... me cagué en la puta... ahora a buscar un puto chino (tienda de chinos) y comprar una cinta. Tuve que caminar ocho calles con este calor, no sirvió de nada la ducha, al final encontré uno que tenía lo que buscaba. Ya se hacía tarde y tuve que correr un poco. Por fin llego al ''matadero'' eran las 20:25 y el recital empezaba a las 20:30 en principio, había un poco de gente en la entrada, veo a Oscar y lo saludo, luego entro y veo a Vicente a quien también saludé y le deje mi bolso con la videocámara dentro. Los compañeros estaban en los vestuarios que están ubicados en un pequeño sótano del teatro, bajo rápidamente por las escaleras y me uno a ellos (ellas, en su gran mayoría) arengándonos todos, dando gritos de fuerza y confianza, mientras tanto allá arriba llegaba la gente. La gente del ''matadero'' hizo una pequeña introducción, un pequeño acto promocional del local, lo cual estuvo bien hecho... a continuación, Giusseppe empezó con la presentación del grupo leyendo un texto de Vicente Navarro… hasta que nos toco salir al escenario y saludamos a la gente. Primero recitó Ana, demostrando además, un control del escenario que cautivo al público presente; luego salió Clarisa y yo tocando los bongos muy lentamente, para no desentonar con los sentidos poemas de Clarisa, cortos pero intensos; seguía Jana después, con su dulce y particular voz, que paradójicamente, mostraba una fuerza vital; yo me uní a Jana en un poema con el mismo titulo, para luego empezar con los míos, me sentí bien, tranquilo, bastante seguro; siguió Mónica con su poesía tierna e intensa y fuerte, también demostrando un control del escenario; Giusseppe fue el siguiente con su poem-a, fue muy divertido e ingenioso, hizo participar al público y este se mostró interesado en participar, fue genial; La chicas, Mónica, Ana, Mariana y Jana, fueron las penúltimas en salir a la acción, representando cada una un personaje, las cuales recitaban poemas sobre sí mismas, un homenaje al gran poeta Pessoa, estuvo bastante bien, la verdad; y por ultimo Ana, Jana y yo… con un cadáver exquisito que escribimos los tres, con el titulo ‘’Inmigración’’, con el sonido del cajón peruano de fondo, intentando que el volumen sea el justo para no apagar las voces de las poetas… al final de poema el público se puso de pie para aplaudirlas, excelente trabajo hicieron…

Después del espectáculo, la gente nos felicitaba, nos saludaba, algunos preguntaban cuando sería nuestra siguiente presentación… ya saliendo del ‘’matadero’’ nos dirigimos hacia la plaza de San Idelfonso, antes compramos unas pequeñas pizzas que vendían en una esquina de la plaza, muy ricas por cierto, nos sentamos en el suelo de la plaza a comer y a beber cerveza. Charlábamos contentos y satisfechos, poco a poco la cerveza iba haciendo efecto. Yo había dejado el cajón y el bongo en el local del ‘’matadero’’ pero cuando la gente del teatro se fueron, me fui con ellos para recoger mis instrumentos. De vuela en la plaza ya me senté encima del cajón, cogí los bongos y Giussepe me animo a que tocara algo, estaba entre nosotros Arturo que llegó con sus amigos ( Arturo es el presentador de los Jacintos ) … y se armo la fiesta… la gente que pasaba por la plaza se detenía a escucharnos y hasta algunos se lanzaban a bailar en medio de la plaza, todos con su calimocho, ron, whisky o cerveza en la mano, otros querían tocar los bongos y el cajón, les deje que tocarán también… todos estaban alegres y contentos. Yo, en realidad me desfogue tocando el cajón y los bongos, porque nunca tengo la oportunidad de practicar, en mi pisito no puedo hacerlo por que los vecinos llaman a la policía… ¡fue la ostia!...

Ya todo termino cuando llego la policía a eso de las 4:30 de la madrugada. Yo me fui a casa y los demás no se. Aun había mucha gente en las calles de Madrid, hay tanta vida por las noches tanto como por el día. Me gusta Madrid y me gustó el recital…

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