lunes, septiembre 08, 2008

Guárdalo en una cajita

Abrir los ojos,
es dejar que el mundo te penetre;
cerrarlos,
es pensar.

Pensar es gritarle al miedo
las palabras exactas,
más exacta la voz
que las palabras.

Tener que lo exacto
no ocupa lugar,
que lo poético no afirma
sólo introduce.

Aprender
está ligado a los sueños,
y a los golpes de materia elegida.

Vino un gigante
y me aplastó exactamente el corazón,
y entonces me quedé encogida con los ojos abiertos
pensando...
y luego recogí mi corazón
y lo guardé en una caja
debajito de una teta izquierda,
y el corazón
volvió a llenarse de sueños,
volvió a llenarse de voz.

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