jueves, septiembre 25, 2008

Un corazón en casa

De la pared nace una viga que viene a morir a mis pies desnudos.
Esquinado tras ella, he sentido un corazón que late en el eco mi cuna vacía.
Su densa presencia concentra la carga en un punto;
son excesivos kilos de soledad gravitatoria los que sangrarán las grietas,
derrumbando el amanecer de mis delirios funambulistas.
Caerán entonces las liras por tu amor, como lluvia de atajos hacia luna nueva.

1 comentario:

Ana del Vigo dijo...

que gustito verte por aquí!!!