martes, octubre 21, 2008

Ciego 2.0

Lanzándose como la esperanza por la ventana toco los azules resquicios de cielo. Sobrevoló las azoteas, paraguas de tejas, mezclándose con el humo de las chimeneas. Te prometo no volver a hacerlo, dejó escrito. Sobre una blanca servilleta sucia de chorizo. Te prometo no volver…
Desplegó sus brazos con la triste conciencia de su falta de alas. Un intento, un fracaso porque el aire se deshizo de su abrazo, huyó de su muerte. No volver.
Ciego, como las cigüeñas que reparten a los niños, se acercó al calor de la tierra. Y esperó su abrazo. No esperó mucho.
30 segundos.
El tiempo suficiente para recordar. No volver.
Luego un golpe y el rechazo de la tierra que no le dejó entrar en ella. Ingrata. Pero prometió no volver a hacerlo.
vins pólemos

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