miércoles, octubre 29, 2008

La última vez que nos despedimos sin un beso.

“Miro tus ojos
Son dos pozos.
Miro tus labios
Son dos gusanos.
Miro tus manos
Y sólo son ramas secas.
Los estros de tus entrañas
Son los últimos restos,
Los pedazos de amor,
Que un día bendije.
Esos estros giran
En la oscuridad de tu interior
En la nada de tu espacio íntimo.
No quiero abrir la luna
De tu culo,
no quiero que huyan
Y me infectes.
Tus ganas,
Simbolizadas en esa erección,
Amanecen en la cuenca del olvido.
No, no te deseo.
No quiero mirar más”. – dijo ella antes de agitar el bolso para subírselo al hombro que nunca volvería a acariciar.

Y yo sólo contemplé el presente
De mi pasado cerrado.

vins pólemos

No hay comentarios: