sábado, noviembre 01, 2008

Yo te susurraba versos

Yo te regalé un oído
el día de No-San Valentín
para susurrarte versos;
recuerdo que mi voz
penetraba por tus glándulas
buscando la raíz de tus pensamientos,
embelleciendo tu mundo
con la simple desnudez.
El silencio de tu cuarto
se quedaba a oscuras,
para que las agujas del reloj no se movieran,
y todo cuanto ocupara el espacio
fueran los versos,
mi voz,
y tu reclamo.
El sonido
se propagaba como burbujas de luz,
mitad onda, mitad corpúsculo,
misterio
y
materia
de la ensoñación creada por el contacto
de mi boca
con tu oído.
Recuerdo que aquellos versos
nos hacían libre,
las palabras breves y concisas
se penetraban y se recibían sin censura,
ampliando los metros de aquella habitación,
abriendo las ventanas por donde el aire,
le contaba los secretos a la luna.
Yo te susurraba versos,
y cuando olvido el sentido y el valor de esa mi voz,
entonces busco la luna para que me recuerde
los secretos que una vez le regalamos.

1 comentario:

Enrique Adrados dijo...

Mariposa amarilla que besas las flores del jardín de mis sueños, no me despiertes. Puedes saltar de luz en luz, de charco en charco con tu viento, pero no me despiertes hoy de ti en mí.