miércoles, junio 09, 2010

la niña rabiosa que llevo por dentro cantando una canción

a la copla del sonido de un poema de Allen Ginsberg
Me fascina lo gilipollas que me siento esperando un lunes, un martes, un miércoles, un jueves, un viernes, un sábado y un domingo, y otro lunes hasta otro domingo, y cada mes, colgada del aparato de comunicación de mierda que no me responde. No dice nada de aquello que yo quiero oír.
Me fascina lo gilipollas que me siento de depender de un pañal cargado de recuerdos, verde, azul, amarillo, este no se, este es violeta
Me fascina que no estés, que no te encuentre, no me encuentres, me fascina todo parado- la cama tan vacía como mi sexo, roto, seco, enllamarado de escamas de reptil.
Me fascina sentir como su rostro me engaña, para luego rechazarme como a un perro, no perdón, como a una perra, una perra con los ojos tristes, fieles, masoquistas me fascina el fuego que quema las paredes de mi estómago mientras los rayos de sol iluminan tu hermosa cara, limpia y desprovista de espinillas negras, de granos, de rojas venas alterando el espacio de tu tersa piel, mientras mi deseo es lanzar el fuego, hacia tus ojos, para que no puedas ver como, yo, no veo

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