lunes, julio 19, 2010

SIEMPRE SE PUEDE DECIR QUE NO

en una noche que viajaba
para saludar a mis fantasmas
pregunté a mi cuerpo
por qué no por qué sí
por que pagar facturas
por que no vender mi ropa en la
puerta de la Bolsa
y brindar un 25de febrero en la
Puerta del Sol
por que no hacer volar a los mendigos
y exhibirse con granadas en las manos
a la puerta del cementerio
por qué no por qué sí
mientras llegaba a la puerta
veía como saludaban



Clarisa Vitantonio

1 comentario:

Ana del Vigo dijo...

que placer verte tan cerca de todos, del resto, de todos!!muchos besos guapa